Windows no arranca: qué puede estar ocurriendo y cómo actuar
Cuando el ordenador enciende, pero Windows no termina de arrancar
El ordenador responde al botón, muestra luces o ventiladores e incluso puede llegar al logotipo inicial, pero Windows no alcanza el escritorio. Puede quedarse cargando, entrar repetidamente en reparación automática, mostrar una pantalla de recuperación o indicar que no encuentra una unidad de arranque.
En este punto ya sabemos que el equipo ha superado algunas fases del encendido, pero todavía falta determinar dónde se detiene. La causa puede encontrarse en Windows, una actualización, los archivos de arranque, la configuración de la BIOS o UEFI, la unidad de almacenamiento, un controlador o un componente que está funcionando de forma inestable.
Reinstalar Windows puede ser necesario en algunos casos, pero no debería ser la primera respuesta sin comprobar antes el estado del equipo y la información que contiene.
Antes de continuar, hay que diferenciar el síntoma
El momento exacto en el que se detiene el ordenador cambia por completo la revisión.
Si al pulsar el botón no aparecen luces, ventiladores ni ninguna respuesta, consulta qué comprobar cuando el ordenador no enciende.
Si existen luces y ventiladores, pero nunca aparece imagen ni se puede acceder a la BIOS, la guía adecuada es el ordenador enciende, pero no muestra imagen.
Si aparece el logotipo del fabricante o de Windows y después se detiene, ya existe un intento de arranque que permite orientar otras comprobaciones.
Si Windows llega a iniciar y después se bloquea, reinicia o apaga, conviene estudiar también por qué el PC se reinicia, se bloquea o se apaga solo.
Explicar simplemente que «no arranca» puede referirse a cualquiera de estas situaciones. Fotografiar el mensaje o describir hasta qué pantalla llega ayuda mucho más que repetir varios intentos sin observar qué cambia.
Formas habituales en las que puede fallar el arranque
Un problema de inicio de Windows puede presentarse de distintas maneras:
El ordenador permanece indefinidamente en el logotipo.
Aparecen los puntos giratorios, pero el proceso no avanza.
Entra una y otra vez en «Preparando reparación automática».
Muestra «Diagnosticando su PC» y vuelve al mismo punto.
Aparece una pantalla azul de recuperación con un código de error.
Indica que no existe un dispositivo de arranque.
Solicita una clave de recuperación de BitLocker.
La pantalla queda negra después del logotipo.
Se reinicia antes de llegar al escritorio.
Windows inicia únicamente en modo seguro.
El problema apareció después de una actualización, un corte eléctrico o un cambio de hardware.
La BIOS reconoce el ordenador, pero no muestra la unidad donde estaba instalado Windows.
Estas señales orientan el diagnóstico, aunque ninguna confirma por sí sola la causa.
Comprobaciones iniciales que pueden realizarse con seguridad
Anotar o fotografiar el mensaje
Los códigos, textos y pantallas de recuperación pueden desaparecer en el siguiente reinicio. Una fotografía permite conservar información relevante para la revisión.
Conviene anotar también:
Qué ocurrió la última vez que el ordenador funcionó.
Si Windows estaba instalando una actualización.
Si se cambió algún componente.
Si se modificó la BIOS o el orden de arranque.
Si hubo un apagado forzado, un corte eléctrico o una sobretensión.
Si el equipo había mostrado lentitud, errores de disco o bloqueos anteriormente.
Desconectar dispositivos externos no necesarios
Una memoria USB, un disco externo, una base de conexión o algún periférico puede modificar el orden de arranque o interferir durante el inicio.
Se pueden desconectar temporalmente los dispositivos externos que no sean imprescindibles, dejando conectados únicamente la alimentación, el monitor y los periféricos básicos.
No debe desconectarse ni manipularse la unidad interna si no se conoce la configuración del equipo.
Comprobar si el almacenamiento aparece en la BIOS
Si se sabe acceder a la BIOS o UEFI sin modificar sus parámetros, puede observarse si la unidad SSD, NVMe o el disco donde estaba instalado Windows aparece identificado.
Que la unidad aparezca no garantiza que esté en buen estado. Si no aparece, tampoco significa automáticamente que se haya perdido: puede existir un problema de conexión, alimentación, configuración, compatibilidad o avería de la propia unidad.
No se debe inicializar, formatear ni crear particiones para intentar que vuelva a aparecer.
Observar si Windows ofrece opciones avanzadas
Después de varios inicios fallidos, Windows puede abrir su entorno de recuperación. Desde él existen herramientas como Reparación de inicio, Restaurar sistema, desinstalación de actualizaciones, configuración de inicio y modo seguro.
La presencia de estas opciones no obliga a utilizarlas todas. Cada una realiza cambios diferentes y debe elegirse según el comportamiento observado, la importancia de los datos y la causa probable.
Reparación automática no identifica la avería
El mensaje «Preparando reparación automática» indica que Windows ha detectado dificultades para iniciar y está intentando acceder a sus herramientas de recuperación.
Puede aparecer por causas como:
Una actualización incompleta.
Archivos de arranque dañados.
Errores en el sistema de archivos.
Una unidad de almacenamiento con problemas.
Un controlador incompatible.
Un apagado inesperado.
Cambios en la configuración de arranque.
Inestabilidad de memoria u otro componente.
Varios intentos de inicio interrumpidos.
Si la reparación automática consigue resolver el problema y Windows vuelve a iniciar, todavía conviene observar si el fallo se repite. Si entra continuamente en el mismo bucle, insistir sin revisar la causa puede hacer perder tiempo y añadir cambios que dificulten el diagnóstico.
Cuando aparece «No boot device» o no se encuentra la unidad
Los mensajes «No boot device», «Boot device not found», «Reboot and select proper boot device» o equivalentes indican que el equipo no ha localizado un sistema desde el que arrancar.
Entre las posibilidades se encuentran:
La unidad no está siendo detectada.
El orden de arranque ha cambiado.
Se ha modificado el modo UEFI o CSM.
Los archivos de inicio están dañados.
La partición de arranque ya no se reconoce correctamente.
Existe un problema de conexión.
La unidad SSD, NVMe o el disco presenta una avería.
No conviene crear una instalación nueva, inicializar el disco ni modificar particiones antes de conocer el estado de la unidad y la importancia de los archivos.
Si el almacenamiento ha desaparecido, hace ruidos, provoca errores o contiene información relevante, consulta qué hacer si un disco deja de funcionar o desaparece.
Actualizaciones, controladores y cambios recientes
Un fallo de arranque puede aparecer después de instalar una actualización de Windows, modificar un controlador, actualizar la BIOS o sustituir un componente.
La proximidad temporal es una pista útil, aunque no demuestra por sí sola que el último cambio sea el responsable. También puede coincidir con un problema previo de almacenamiento, memoria o estabilidad que se hace visible al reiniciar.
Cuando Windows ofrece acceso a sus opciones de recuperación, puede ser posible valorar:
Reparación de inicio.
Desinstalación de la actualización más reciente.
Restauración a un punto anterior.
Inicio en modo seguro.
Revisión de controladores o servicios.
Comprobación del sistema y de los archivos de arranque.
La elección depende de qué ocurrió antes del fallo y del estado del almacenamiento. Aplicar varias opciones seguidas sin comprobar el resultado de cada una elimina información útil para determinar qué estaba sucediendo.
Si el problema comenzó justo después de actualizar, consulta nuestra guía específica sobre Windows no arranca después de una actualización, donde explicamos qué información conservar y qué opciones de recuperación pueden valorarse según el cambio realizado.
Si Windows inicia en modo seguro
El modo seguro carga Windows con un conjunto reducido de controladores y servicios. Si el ordenador funciona en este entorno, puede existir una relación con un controlador, un programa, un servicio o una configuración que interviene durante el inicio normal.
Aun así, iniciar en modo seguro no descarta por completo una avería física. Una unidad deteriorada, una memoria inestable o un componente con problemas puede comportarse de manera diferente cuando la carga del sistema es menor.
El modo seguro debe utilizarse como una prueba dentro del diagnóstico, no como confirmación automática de que todo el hardware funciona correctamente.
Cuando solicita la clave de BitLocker
BitLocker protege la información cifrando la unidad. Windows puede solicitar su clave de recuperación después de determinados cambios de hardware, modificaciones en la BIOS o UEFI, actualizaciones de firmware o alteraciones relacionadas con el arranque seguro.
La clave de recuperación consta de 48 dígitos y puede estar asociada a la cuenta de Microsoft, a una cuenta de empresa o centro educativo, a una copia impresa o a otro sistema utilizado cuando se activó el cifrado.
No conviene:
Probar claves aleatorias.
Borrar o restablecer el TPM.
Desactivar medidas de seguridad sin conocer la configuración anterior.
Formatear la unidad para eliminar la petición.
Reinstalar Windows antes de valorar los datos existentes.
Sin la clave correcta, el cifrado puede impedir el acceso a la información aunque la unidad funcione físicamente.
La unidad de almacenamiento también puede ser la causa
Windows necesita leer numerosos archivos durante el inicio. Un SSD, NVMe o disco duro con errores puede permitir que el ordenador llegue al logotipo y fallar después, reiniciar el proceso o provocar tiempos de espera muy largos.
Algunas señales que justifican revisar el almacenamiento son:
Arranques cada vez más lentos antes del fallo definitivo.
Errores al abrir o copiar archivos.
Bloqueos frecuentes.
Reparaciones automáticas repetidas.
Mensajes relacionados con el sistema de archivos.
Unidades que aparecen y desaparecen.
Ruidos mecánicos anormales en un disco duro.
Dificultades para detectar el dispositivo en la BIOS.
En estas condiciones, repetir reparaciones, ejecutar pruebas intensivas o reinstalar directamente puede aumentar la actividad sobre una unidad deteriorada. Cuando la información es prioritaria, primero debe decidirse cómo protegerla.
¿Están en peligro los archivos?
Que Windows no arranque no significa automáticamente que los datos estén perdidos. En muchos casos siguen almacenados y el problema afecta al sistema operativo, al proceso de inicio o a otro componente.
Sin embargo, tampoco es posible garantizar su estado sin revisar la unidad. Antes de restaurar, reinstalar o sustituir el almacenamiento conviene saber:
Si existe una copia de seguridad reciente.
Qué carpetas o archivos deben conservarse.
Si la unidad muestra síntomas de deterioro.
Si está cifrada con BitLocker.
Si el ordenador pertenece a una empresa y utiliza políticas o credenciales específicas.
Si existen programas o configuraciones que también deben preservarse.
Si la prioridad es recuperar la información, debe indicarse antes de autorizar cambios sobre Windows o el almacenamiento.
Qué no conviene hacer
Cuando no se conoce el origen del fallo, recomendamos evitar:
Apagar a la fuerza el ordenador repetidamente para intentar que arranque.
Ejecutar comandos encontrados en Internet sin saber qué partición o instalación se está modificando.
Reconstruir los archivos de arranque siguiendo instrucciones genéricas.
Cambiar aleatoriamente el modo UEFI, CSM, Secure Boot o TPM.
Inicializar o formatear una unidad que Windows no reconoce.
Reinstalar el sistema sin valorar primero los archivos.
Eliminar particiones para empezar de nuevo.
Restablecer el ordenador sin revisar qué opción conserva o elimina información.
Actualizar la BIOS durante un fallo de arranque sin haber relacionado esa acción con el problema.
Sustituir el SSD o el disco dando por hecho que es la causa.
Continuar forzando el equipo si la unidad hace ruidos o desaparece de forma intermitente.
Una acción puede modificar el estado original y dificultar tanto la reparación como la recuperación de los datos.
Cuándo puede ser adecuada una reinstalación
Una instalación limpia puede resultar razonable cuando Windows está gravemente dañado, las opciones de reparación no ofrecen un resultado estable o se busca reconstruir el sistema sobre una base controlada.
Antes de realizarla hay que valorar:
El estado físico de la unidad.
La copia o recuperación de los archivos necesarios.
El cifrado de la información.
Las licencias y aplicaciones que deberán volver a instalarse.
Los controladores del equipo.
La configuración que utiliza el usuario.
Si el problema original puede estar causado por hardware y reproducirse después de reinstalar.
Formatear puede corregir un sistema dañado, pero no resolverá una memoria inestable, una unidad defectuosa, una configuración incorrecta de BIOS o una avería de placa base.
Cómo abordamos en New Home PC un ordenador que no inicia Windows
La revisión comienza identificando hasta qué punto llega el arranque y qué sucedió antes de la incidencia.
Según el caso, podemos comprobar:
Si el equipo completa sus comprobaciones iniciales y genera imagen correctamente.
Si la BIOS o UEFI reconoce la unidad de almacenamiento.
La configuración y el modo de arranque utilizados.
El estado del SSD, NVMe o disco duro.
Los mensajes y códigos mostrados por Windows.
Las opciones disponibles en el entorno de recuperación.
La relación con actualizaciones, controladores o cambios recientes.
La memoria y otros componentes cuando existen indicios de inestabilidad.
La accesibilidad y prioridad de los datos antes de realizar modificaciones.
El comportamiento del equipo después de la intervención.
A partir de los resultados podemos valorar si procede reparar el inicio, corregir una configuración, retirar una actualización, restaurar el sistema, reinstalar Windows, sustituir una unidad o revisar otro componente.
Este proceso forma parte de cómo diagnosticamos una avería informática: cada paso debe responder a la información obtenida en el anterior.
Cuándo conviene traer el ordenador al taller
Recomendamos revisar el equipo cuando:
Permanece bloqueado en el logotipo.
Entra continuamente en reparación automática.
Muestra un código de recuperación o un error de arranque.
No detecta la unidad donde estaba Windows.
Solicita una clave de BitLocker que el usuario no consigue localizar.
El problema apareció después de un cambio de BIOS o hardware.
La unidad contiene información importante sin copia de seguridad.
Existen síntomas previos de fallo de almacenamiento.
El modo seguro tampoco inicia.
La reparación automática no consigue resolver el problema.
El ordenador vuelve a fallar después de una reparación o reinstalación.
No se quiere asumir el riesgo de modificar particiones, cifrado o datos sin comprobar antes su estado.
Para un ordenador de sobremesa normalmente basta con traer la torre. En un portátil recomendamos incluir también su cargador.
Preguntas frecuentes
¿Por qué Windows se queda en el logotipo?
Puede deberse a archivos dañados, una actualización incompleta, problemas con el almacenamiento, un controlador, la configuración de arranque o una inestabilidad de hardware. El momento y los mensajes que aparecen ayudan a orientar la revisión.
¿La reparación automática borra los archivos?
La herramienta de Reparación de inicio está pensada para corregir determinados problemas de arranque, pero el entorno de recuperación también contiene opciones con efectos diferentes. Antes de utilizar restauraciones, restablecimientos o reinstalaciones hay que leer qué conservará cada proceso y valorar el estado de los datos.
¿Qué significa «No boot device»?
El equipo no ha encontrado una unidad o sistema válido desde el que iniciar. La causa puede estar en la detección del almacenamiento, el orden de arranque, la configuración UEFI, las particiones o el estado de la propia unidad.
¿Si inicia en modo seguro está descartada una avería?
No. El modo seguro puede señalar un conflicto de controlador, servicio o programa, pero también reduce la carga sobre el equipo. El resultado debe relacionarse con el resto de síntomas y comprobaciones.
¿Necesito formatear si Windows no arranca?
No necesariamente. Existen problemas reparables sin reinstalar y otros cuyo origen se encuentra fuera de Windows. La decisión debe tomarse después de comprobar el sistema, el almacenamiento y la importancia de los archivos.
¿Por qué aparece BitLocker si nunca lo activé manualmente?
El cifrado puede haberse habilitado durante la configuración de Windows, al asociar una cuenta de Microsoft o mediante políticas de una empresa. La clave puede estar guardada en esa cuenta, en la organización o en una copia realizada durante la activación.
¿Podéis recuperar mis archivos antes de reinstalar?
Primero hay que comprobar el estado de la unidad, el cifrado y la accesibilidad de la información. Cuando resulta técnicamente posible, se puede valorar la copia o recuperación antes de realizar cambios sobre Windows.
¿Podéis indicar el precio sin revisar el ordenador?
El mismo síntoma puede resolverse mediante una corrección de software o estar relacionado con una unidad o componente averiado. Necesitamos acotar la causa y el alcance del trabajo antes de preparar una valoración responsable.
¿Revisáis equipos comprados en otro establecimiento?
Sí. Podemos revisar ordenadores de sobremesa y portátiles independientemente de dónde se hayan adquirido, siempre que el caso pueda abordarse técnicamente y exista una intervención viable.
Diagnóstico y reparación de problemas de arranque
Si Windows no inicia, podemos comprobar si el origen se encuentra en el sistema, la configuración, el almacenamiento o el hardware y explicarte las alternativas antes de realizar cambios.
Consulta nuestro servicio de reparación de ordenadores y portátiles o accede al conjunto de servicios informáticos de New Home PC.
Estamos en Carrer del Pintor Coello, 15, 08191 Rubí (Barcelona). Puedes contactar con nosotros en el 93 667 71 87 para explicarnos el caso antes de traer o enviar el equipo.

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